viernes, 11 de octubre de 2013

El cuatro es una silla... que invita a descansar

Y no podía ser de otra manera, esta vez va de sillas.


Os presento una silla espantosa de oficina que rodaba por mi casa casi desde la primera mudanza,... que si la tiro, que si no tiene remedio, que si no cabe en ningún sitio,... y al final llegó la solución. La verdad es que tenía una cosa a su favor, y es que se subiera quien se subiera por donde lo hiciera, la silla NO volcaba nunca. Y esa fue su salvación, para la habitación de los niños.










Pero así no podía ir, había que ponerse manos a la obra y después de desmontar, limpiar, lavar, volver a guatear y casi tapizar éste es el resultado





Vale, vale, ahora que la veo ahí colgada es cierto que hay que cambiar el color de las patas, lo dejo para la próxima ronda,


a descansar...



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